- INCREMENTO PROGRESIVO DEL PRESUPUESTO PÚBLICO DE SALUD HASTA ALCANZAR EL 8% DEL PBI:
Estableceremos por ley mecanismos obligatorios de transparencia, trazabilidad y control del gasto, con sanciones efectivas, de modo que cada sol destinado a salud se traduzca en atención real y de calidad, y no en sobrecostos ni actos de corrupción.
Beneficios para el ciudadano:
Reducción del gasto de bolsillo, que hoy bordea el 30 % del gasto total en salud. Menor necesidad de comprar medicamentos en establecimientos privados, menos endeudamiento familiar y disminución de sobrecostos y corrupción, considerando que la Contraloría General de la República estima pérdidas millonarias anuales en salud).
Carlos Vela: “Cada sol bien gastado en salud ahorra entre 3 y 10 soles en gastos de hospitalización, compra de medicamentos y tratamientos”.
FORTALECIMIENTO DE LA ATENCIÓN PRIMARIA:
Impulsaré el cumplimiento efectivo de las leyes que fortalecen la atención primaria en salud y la gestión del territorio con el objetivo de priorizar la prevención desde los establecimientos de primer nivel, mediante presupuestos protegidos, compras corporativas y participación comunitaria en la vigilancia del primer nivel de atención. Una mayor inversión inicial en infraestructura básica y en personal de salud permitirá fortalecer el barrio con lo cual no solo se reducen las colas en los grandes hospitales, sino que disminuye los espacios para la corrupción, devuelve la confianza en el Estado y garantiza que la salud llegue primero a las personas, y no a intereses indebidos.
Beneficios para el ciudadano:
hasta el 70 % de enfermedades comunes pueden resolverse en el primer nivel de atención, lo que reduce la progresión y el impacto de enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión y la enfermedad renal, mejorando la calidad de vida y disminuyendo gastos médicos a largo plazo.
Carlos Vela: “El primer nivel de atención es la mejor defensa contra las enfermedades crónicas”.
- GARANTÍA DE ATENCIÓN OPORTUNA Y ACCESO EFECTIVO A ESPECIALISTAS:
Legislaré para garantizar la atención oportuna y el acceso efectivo a especialistas, incorporando estándares de tiempo máximo de atención y mecanismos obligatorios de cumplimiento. Esta reforma implica reordenar el sistema, y no solo aumentar el gasto, mediante incentivos para especialistas en zonas críticas, como bonos de vivienda y capacitación, así como el uso de tecnología de la información, telemedicina y una historia clínica digital integrada en red.
Beneficios para el ciudadano:
El control oportuno de enfermedades crónicas como hipertensión y la diabetes en el primer nivel de atención evita complicaciones graves, como diálisis, amputaciones y ceguera. Asimismo, un cáncer detectado tardíamente incrementa la mortalidad y puede costar hasta cuatro veces más al sistema de salud, afectando directamente a las familias y al Estado.
Carlos Vela: “Garantizar los tiempos de atención es defender el derecho a la vida”.